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Materias primas, energía y vivienda

Materias primas, energía y vivienda

Desde hace ya unos meses venimos escuchando, y sufriendo, la compleja situación a la que se enfrenta el mercado en su conjunto a nivel internacional. Se trata de una ola que avanza, o más bien una bola de nieve que crece según avanza, y se va llevando por delante cada vez más sectores de la economía.

El mercado de la vivienda ya lo esta experimentando y esto tiene consecuencias que todos los implicados vamos a tener que enfrentar.

Pero analicemos brevemente las causas de todo este caos antes de ver sus consecuencias.

 

Escasez de Energía

La energía es el pilar fundamental de la sociedad. Sin ella no habría desarrollo, cuando abunda, avanzamos, cuando escasea sufrimos.

La tormenta perfecta que ha llevado a la actual escasez energética a nivel internacional tiene varios causantes:

  • La transición ecológica: el cambio de modelo hacia una producción de energía descarbonizada ha implicado la reducción de inversión en carbón y petróleo, apostando por energías, hoy por hoy, más inconstantes.
  • El gas natural se ha convertido en el sustituto de las energías de carga base (aquellas con las que siempre podemos contar para dar energía si las demás fuentes no alcanzan a cubrir la demanda, hasta ahora carbón y petróleo).
  • El gas natural contamina menos que otras fósiles, pero sigue vinculada a zonas de producción conflictivas. Además, la desinversión en petróleo ha reducido su disponibilidad ya que el gas aparece habitualmente gracias a las extracciones de petróleo.
  • Durante los confinamientos generales, el precio del gas, y de la energía en general, cayó en picado, pero ahora la demanda se ha disparado.
  • No hay suficientes terminales de Gas Natural Licuado para almacenar y trasportar el gas demandado.

 

Escasez de Materiales

Se ha estimado que el coste de la estructura básica para una edificación ha aumentado un 28% en el último año. El precio de la madera ha aumentado un 125%, el del cobre un 63% y el de la piedra un 68%, como ejemplos.

Entre las causas encontramos:

  • Fabricantes que pararon durante 2020 y no han logrado recuperar toda la producción previa.
  • Reactivación de la demanda con gran fuerza en los países más consumidores.
  • Incremento del precio del petróleo.
  • Reducción de líneas de transporte marítimas como consecuencia de los cuellos de botella.

Todo esto ha provocado la escasez y el encarecimiento de muchas materias primas esenciales en todos los sectores.

La construcción de viviendas se ve afectada y, según ACR, la demanda (que aspiraría a comprar hasta 140.000 viviendas al año), no se puede cubrir.

 

Mano de Obra

Además de todo lo visto, el sector de la construcción esta enfrentando un problema muy grave del que ya hemos hablado en otros artículos: escasea la mano de obra, especialmente la cualificada.

Los famosos fondos europeos que pretenden financiar multimillonarios proyectos de recuperación y nuevo desarrollo, pueden encontrarse sin un destino claro al no haber capacidad para llevarlos a cabo.

Se estima que para hacerlo serían necesarios unos 700.000 trabajadores que absorbieran la carga de trabajo. Pero estos no están disponibles.

Entre otras causas, los trabajadores de la construcción abandonaron el sector tras la crisis de 2008, cada vez menos jóvenes entran a esta profesión y cada vez más profesionales se jubilan dejando vacantes plazas muy necesarias.

 

Impacto en la Vivienda

El Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España ha previsto un aumento de los precios de la vivienda de un 5,4% entre 2021 y 2023. Esto, viendo los incrementos de las materias primas, la energía y la mano de obra que hemos visto, no nos sorprende ya.

Un aumento generalizado de precios, no exclusivo de la vivienda ni mucho menos, que está lejos de significar una posible burbuja. Los expertos hablan de una presión inflacionista debida también a la escasez de oferta en el sector.

Pese al repunte de ventas vivido respecto a 2019, un 14% de crecimiento hasta agosto, no existe una sobrevaloración en el sector. Lo que sí que sucede es que nos encontramos en un momento de fuerte demanda que coincide con los problemas anteriormente mencionados para la oferta.

Algunas causas del aumento de demanda pueden ser:

  • La recuperación económica y la mejora de condiciones financieras favorables para el inversor.
  • Las decisiones de inversión pospuestas durante la pandemia.
  • El cambio de preferencias del mercado: más demanda de obra nueva y de unifamiliares.

Por lo tanto, a los incrementos de los costes ligados a la construcción hay que sumar el bajo stock para absorber la alta demanda actual.

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